Con la llegada de la primavera crece el interés por los vehículos de ocasión, y las motos no son una excepción. Comprar de segunda mano puede ser una excelente decisión, siempre que sepas qué mirar. Aunque cada vehículo es un mundo, estos consejos te ayudarán a evaluar cualquier moto antes de pagar.
Empieza por la documentación
Antes de enamorarte de la moto, revisa el papeleo. Comprueba que el vendedor es el titular, que el número de bastidor del documento coincide con el grabado en la moto y que no tiene cargas ni sanciones pendientes. Pide el historial de mantenimiento y las facturas: una moto cuidada suele tener todo bien guardado. Si hay dudas, es mejor consultar con un profesional antes de seguir.
La inspección visual
Dedica tiempo a mirar la moto con calma y con buena luz.
- Carrocería: busca arañazos, golpes o repintados que no coincidan en el tono.
- Manillar y estriberas: unos extremos rozados pueden indicar caídas.
- Horquilla: los retenes no deben tener fugas de aceite.
- Cadena y piñones: dientes muy afilados o cadena con holgura excesiva anuncian un cambio próximo.
- Neumáticos: comprueba el dibujo y la fecha de fabricación.
Arranque y marcha
Pide que arranque en frío, porque es cuando se notan mejor los problemas. Escucha ruidos metálicos, observa si sale humo azulado o negro por el escape y comprueba que el ralentí es estable. Si tienes ocasión de probarla, fíjate en cómo responde el embrague, si los frenos frenan de forma progresiva y si la moto se mantiene recta sin tirar hacia un lado.
Qué desgastes son normales
Una moto usada tiene huellas del uso, y eso no es malo. Lo que debes distinguir es entre desgaste normal y descuido. Un cambio de pastillas o de cadena entra dentro de lo previsible; un motor con fugas, una instalación eléctrica manipulada o unas piezas de mala calidad son motivos para negociar o descartar la compra.
Presupuesto para la puesta a punto
Cuenta siempre con un margen para lo que haga falta tras la compra: cambio de aceite y filtros, líquido de frenos, neumáticos, batería o alguna pieza gastada. Para saber cuánto cuestan estos repuestos, es práctico consultar una tienda de recambios para moto con catálogo por modelos, y así poder ajustar la oferta con datos reales en la mano.
Valencia y el uso diario
En una ciudad como Valencia, con buen clima la mayor parte del año, la moto se usa mucho, y eso significa que los kilómetros pueden acumularse rápido. Pregunta siempre cuánto se usaba y para qué: no es lo mismo trayecto urbano diario que salidas de fin de semana.
Un último paso
Antes de cerrar el trato, pide una revisión en un taller de confianza. Es una inversión pequeña frente al coste de descubrir un problema escondido después de firmar. Con la documentación en regla, una inspección completa y un presupuesto realista, comprar una moto de ocasión puede ser un acierto total.
