Si has comprado una moto de segunda mano este verano, o la tienes en mente para el otoño, ahora es el mejor momento para hacerle una puesta a punto. Septiembre trae temperaturas más suaves, buena luz y todavía margen antes de la lluvia fuerte. Una moto de ocasión suele necesitar algún mantenimiento tras cambiar de manos, y hacerlo a tiempo evita sustos cuando llegue el mal tiempo.
Empieza por lo que no sabes
Cuando compras una moto usada, hay cosas de su historia que no conoces del todo: cuándo se cambió el aceite por última vez, qué líquido de frenos lleva o cuántos kilómetros tienen las gomas. Lo más sensato es partir de cero y renovar los consumibles básicos, aunque el vendedor te haya dicho que está todo hecho. Así sabes exactamente desde qué punto empiezas.
- Aceite y filtro de aceite, con el aceite que indique el manual.
- Filtro de aire, que influye en el rendimiento y en el consumo.
- Líquido de frenos, que absorbe humedad con el tiempo.
- Bujías, si le toca por kilometraje.
- Refrigerante, en motos con refrigeración líquida.
Transmisión y frenos
El kit de arrastre (cadena, piñón y corona) es de las piezas que más dicen de cómo se ha tratado una moto. Si la cadena tiene holgura excesiva, eslabones rígidos o los dientes están afilados, conviene cambiar el conjunto entero y no solo una pieza. En frenos, comprueba pastillas y discos, y revisa que no haya fugas en las pinzas ni en los latiguillos. Unos frenos en buen estado son todavía más importantes cuando el asfalto está mojado.
Neumáticos y batería
Mira la fecha de fabricación de los neumáticos, además del dibujo. Si tienen varios años, el compuesto estará endurecido y no agarrará igual en mojado, aunque no estén gastados. La batería también merece atención: si el arranque es lento o la moto estuvo parada mucho tiempo en el concesionario o en casa del anterior dueño, puede estar a punto de dejarte tirado.
Prepara la moto para el frío y la lluvia
- Revisa luces, intermitentes y claxon, que son los que más se usan en otoño.
- Engrasa los puntos de articulación: maneta, caballete y cables.
- Protege los metales expuestos con productos antioxidantes.
- Si vas a circular con lluvia, valora un guardabarros o un protector adicional para mantener la moto y tu ropa más limpias.
Personaliza y protege
Una vez la moto está en orden mecánico, llega la parte divertida: adaptarla a ti. Hay muchos accesorios moto que mejoran la comodidad y la seguridad, como puños, soportes de móvil, protectores de maneta, alforjas o cúpulas. Elige los que se adapten a tu modelo y a cómo la vas a usar, y comprueba siempre la compatibilidad antes de comprarlos.
Apunta todo desde el primer día
Una buena costumbre al estrenar una moto de ocasión es crear tu propio libro de mantenimiento. Anota la fecha, los kilómetros y lo que has cambiado en cada intervención, y guarda las facturas. Esa información te ayudará a planificar los siguientes cambios y, el día que decidas vender la moto, será un argumento claro de que se ha cuidado.
Una moto de segunda mano bien puesta a punto no tiene nada que envidiar a una nueva. Dedícale una tarde ahora y disfrutarás del otoño sin preocupaciones.
